Compra de vivienda en pareja: evitar conflictos y mantener una relación saludable

Comprar una casa es una de las decisiones más importantes que abordar a lo largo de la vida. Y no solo por la inversión económica que lleva implícita. La tarea supone poner en marcha un proyecto de futuro: el de construir un hogar, con todo lo que eso conlleva. De cómo lo hagas dependerá, en buena medida, cómo se desarrollará parte de tu futuro. En este sentido, comprar una vivienda en pareja es una opción habitual, pero es importante tener en cuenta algunas claves para evitar que la compra de la vivienda afecte a tu relación de pareja.

 

En primer lugar, es fundamental tener claro el paso que estás a punto de dar. Comprar una vivienda en pareja implica un compromiso que va más allá de lo sentimental. Salvo que tengáis una situación económica que os permita adquirir la propiedad al contado, lo más probable es que tengáis que recurrir a un préstamo hipotecario que os mantendrá unidos al banco durante varias décadas. Además, es importante saber qué escenario tendrías que abordar con respecto a la propiedad, ya que hay distintas opciones en función de si sois novios, estáis casados o sois pareja de hecho.

 

Para evitar malentendidos, lo mejor es hablar las cosas con calma y exponer tus razones y escuchar a tu pareja. Puede que esté de acuerdo, pero si tiene algo que aportar, mejor aclararlo todo antes de dar ningún paso al respecto.

 

Otro aspecto fundamental para evitar que la compra de una vivienda afecte a tu relación de pareja tiene que ver con el capítulo económico. Si ambos vais a participar de la adquisición, hay que echar números y conocer todas las implicaciones que supone la operación. La cuestión no es baladí y es que, como dice el saber popular: «cuando el dinero no entra por la puerta, el amor se va por la ventana». Un escenario económico hostil derivado de la decisión de compra podría hacer temblar los cimientos de vuestra relación.

 

Para que una relación de pareja funcione es esencial la comunicación y, cuando se trata de comprar una vivienda, este capítulo cobra una importancia capital. Si vais a comprar una casa juntos, el inmueble debe convenceros a los dos. Dicho de otro modo, debéis poner en común qué tipo de vivienda queréis, qué es lo que necesitáis y qué es lo que realmente os podéis permitir.

 

Desde la ubicación hasta el tipo de vivienda, pasando por el precio, la superficie o la distribución, son muchos los detalles que pueden llevaros al conflicto. No obstante, ser realistas puede ahorraros disgustos. Pero, sobre todo, hay que adoptar una actitud flexible, saber escuchar y tener claro a qué estáis dispuestos a renunciar cada uno en caso de que sea necesario.

 

Hablar las cosas con tranquilidad y siempre desde el respecto -teniendo en cuenta que unas veces habrá de ceder uno y otras el otro- es la única manera de alcanzar el entendimiento y hacer de la compra un proyecto de futuro con una buena base. Por lo tanto, es fundamental cuidar el tono de la conversación para evitar que esta termine en una discusión que pueda afectar la relación.

Aunque si queréis ahorraros tensiones siempre podéis delegar parte del proceso en profesionales del sector, ya sea un asesor financiero que os ayude a elegir hipoteca, o una agencia inmobiliaria que encuentre por vosotros la casa de vuestros sueños.

Aunque si queréis ahorraros tensiones siempre podéis delegar parte del proceso en profesionales del sector, ya sea un asesor financiero que os ayude a elegir hipoteca, o una agencia inmobiliaria que encuentre por vosotros la casa de vuestros sueños.

En resumen, la compra de una vivienda en pareja puede ser un proceso emocionante y un gran paso para el futuro juntos.

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